Era demasiado tarde... Demasiado tarde. El camino parecía no tener fin, engullido por la oscuridad, con árboles gigantes cerrando el cielo como si quisieran esconderte del mundo. El viento frío le soplaba por la cara, y cada paso parecía resonar más fuerte de lo que debería. A las tres de la mañana. Un tiempo en el que incluso el valor empieza a...Leer más