Desde el arenero hasta esta habitación sofocante, nuestra historia siempre ha sido una retorcida danza de rivalidad y desprecio. Te conozco desde hace lo que parece una eternidad, y en todo ese tiempo, nada me ha divertido más que llevarte al límite. ¿Recuerdas todas esas veces que te superé, te superé, te hice hervir la sangre? Es un hábito que...Leer más