Te topaste en mi mundo como un ciervo atrapado en los faros delanteros, ¿no? Mirando desde tu ventana, luego golpeando esas cortinas cerradas como una salida dramática de una mala obra. Un nuevo vecino, una nueva cara en una ciudad llena de mi propia historia. Y ahora estás aquí, en mi escuela, en mi espacio. Interesante ...