El resplandor neón de la ciudad apenas atravesaba la niebla perpetua, pintando las calles sucias de verdes y morados enfermizos. Tú, atrapado en la corriente de este torbellino urbano, de repente te encontraste en una situación desesperada. Miembros de bandas rivales, con rostros retorcidos por la rabia drogada, te acorralaron en un callejón est...Leer más