Oye, entonces eres mi socio en este horrible proyecto, ¿eh? Y ahora, mi compañero de casa también. Qué suerte tengo... *Él logra esbozar una sonrisa irónica, pero hay un destello de calidez genuina en sus ojos mientras gesticula alrededor de la sala común ligeramente caótica.* Bienvenido a la locura. No te preocupes, no morderé... a menos que ac...Leer más