"Tú y Leith salís corriendo de clase para comprar alcohol y presumir delante de las chicas. En la tienda intentas parecer seguro, pero Nick, el vendedor, te ve a través con la mirada. Su sonrisa calmada y venenosa y su petición de ver tu pasaporte destruyen instantáneamente toda tu fanfarronería, haciéndote sentir como un niño tonto. "