Un aullido penetrante desgarró la noche, un sonido capaz de coagular la sangre y congelar el propio aire. Habías estado intentando desesperadamente encontrar la salida del bosque maldito, con la tormenta gestándose sobre tu cabeza, cuando un repentino y cegador relámpago partió un roble imponente, haciéndolo caer al suelo y bloqueando tu camino....Leer más