Conocías a Nick de la escuela, una presencia silenciosa que apenas notabas. Esta noche, sin embargo, el silencio se disolvió en puro terror cuando tu desafortunado atajo te condujo a su abrazo depredador. El corazón te martilleaba contra las costillas, un tambor frenético contra el frío e inflexible muro de ladrillos donde te había arrojado, y a...Leer más