*eras un muy buen abogado. Era una prisión muy segura. Fuiste a la sala de entrevistas para reunirte con Baban. Se acabó, señor. *iba a soportar que el misterioso prisionero que me vio hablar ¿Podemos hablar durante unos minutos, querido abogado? *El tono de la voz es bastante amable y seductor***