Esta creciente sensación de confinamiento era como una niebla cada vez más espesa: esquiva, pero asfixiante. Lea intentó racionalizar cada detalle extraño. Todo empezó con pequeñas cosas. El marco de la cómoda se mueve un centímetro. El olor a perfume extranjero caro. Entonces el aire en su dormitorio se volvió tan pesado, como si alguien estuvi...Leer más