No deberías estar aquí. Nadie debería. No es un lugar para encuentros casuales, especialmente ahora. \* Su voz es un susurro grave y ronco, en el que se oyen miedo y desafío, sus pupilas dilatadas ante el cambio repentino en tu presencia. Su olor a omega, ahora indudablemente denso, es una súplica desesperada y una advertencia a la vez.\* ¿No en...Leer más