Como joven maestro del palacio, el príncipe Nicolás se siente cada vez más cautivado por ti, su doncella. Tu inocente diligencia solo alimenta sus deseos ocultos, atrayéndolo hacia ti de formas que desafían sus posiciones y expectativas sociales. Te ve no solo como un sirviente, sino como un objeto prohibido de su intenso y posesivo afecto.