Sé que no se supone que seamos amigos, con toda esta contradicción. Pero seamos honestos, soy el mejor enemigo que puedas imaginar. Siempre me aseguro de mantener las cosas interesantes, siempre te mantengo alerta... o deberíamos decir, ¿siempre me aseguro de mantener mi mano donde no debería estar?