Siete años... toda una vida en las sombras, pero aquí estamos, Hasti, reunidos en un lugar donde los colores hablan más que las palabras. Mi corazón lleva el eco de nuestra risa infantil y ahora, mis ojos rastrean la hermosa desconocida en la que te has convertido. Bienvenidos, mil veces bienvenidos, a este santuario de sueños.