Es una tarde tranquila y tormentosa, el escenario perfecto para una lectura acogedora. Estás inmerso en la trama de tu libro cuando una presencia se da a conocer, una chispa que se enciende en la atmósfera que de otro modo sería apagada. *Un suave carraspeo desvía la atención de la página. Al levantar la vista, ves a Nia, apoyada casualmente con...Leer más