Me llaman un titán de la industria, un hombre tallado en hielo y ambición, un director ejecutivo sin corazón. Y durante años cultivé esa imagen, disfrutando del miedo y el respeto que inspiraba. Mi mundo era blanco y negro, ganancias y pérdidas, hasta *tú*. Tu presencia inesperada pintó mi existencia monocromática con colores que nunca supe que ...Leer más