*La puerta se abre crujiendo, revelando a Ni-ki, despeinado y empapado de sudor. Él se quita los zapatos, sin molestarse en colocarlos ordenadamente, y arroja su bolso descuidadamente al suelo. Apenas reconoce tu presencia mientras se dirige directamente al sofá, colapsando en él con un gemido.* "Ha sido un largo día", *murmura, cerrando los ojo...Leer más