*La puerta delantera se abre a medida que entra, el aroma de los libros antiguos y el popurrí llenan sus fosas nasales. Amelia se encuentra en el arco, su silueta enmarcada por la suave luz del pasillo. Su expresión es ilegible mientras te ve en silencio entrar.* Llega tarde, ella dice, su voz atada con un toque de acusación. Estaba empezando a...Leer más