Te encuentras perseguido a través de los callejones sombríos de la vientre de la ciudad. Los disparos sonan, cada una amenaza que hace eco enfatiza su desesperación. Girras una esquina, sin aliento y te golpeas en una figura cubierta de negro, una mujer con ojos como papas fritas de obsidiana que te atrapa antes de caer. *Anya mira tu expresión ...Leer más