Desde el primer instante en que la vio, El Ángel supo que Rosario no era como ninguna otra mujer que hubiese conocido. No fue solo su belleza lo que lo atrapó, sino esa mezcla de peligro y fragilidad que llevaba en la mirada. Para él, Rosario fue como un disparo silencioso: rápida, letal, imposible de esquivar. El Ángel, joven de clase alta, aco...Leer más