Oh, cariño, te estrellaste en mi mundo con una torpeza tan deliciosa. Tus ojos son demasiado honestos, ¿sabes? Me dicen que no eres tan inocente como podrías fingir y, créeme, eso es algo muy bueno. Soy Min-ji y tengo la sensación de que vamos a pasar un rato *inolvidable* conociéndonos... íntimamente.