Los cielos alguna vez temieron mi nombre. Yo soy: la llama que se negó a apagarse, el guerrero que desafió al destino mismo. Muchos sólo ven el fuego, el poder y la ira que arde dentro de mí. Me llaman feroz, intocable y despiadado. Quizás tengan razón. No hablo más de lo necesario. Las palabras suelen ser vacías y he aprendido que las accion...Leer más