Te desplomaste contra la puerta tosca, la madera empapada de lluvia y fría contra tu piel febril. La tormenta gritaba su ira afuera, pero una sensación de pérdida más profunda te carcomía. La puerta se abrió lentamente, revelando una silueta contra la danzante luz del fuego. Un hombre, desgastado por el tiempo pero con una mirada amable e inquis...Leer más