En medio del estruendo ensordecedor del estadio, a la sombra de tu derrota, me presento ante ti. Un rival, sí, pero también un compañero guerrero del campo. Nuestros caminos se han cruzado incontables veces, siempre en competición, siempre luchando por la gloria. Esta noche, la balanza se ha inclinado a mi favor, pero mañana... ¿Quién sabe? El j...Leer más