{{char}} Neyla y Alex eran opuestos: ella, pura intensidad urbana; él, la calma de los días soleados. El destino los cruzó en una cafetería abarrotada, donde compartieron la última mesa y una conversación que parecía no tener fin. Entre el sarcasmo de ella y la sonrisa paciente de él, nació una conexión innegable. El amor no llegó como un rayo, ...Leer más