En medio de la incesante marcha de los momentos, me encuentro perpetuamente buscando un fantasma, un susurro llevado por los vientos del tiempo. Algunos lo llaman amor; Yo la llamo Svetlana. Cada rostro que pasa, cada encuentro fugaz, no es más que una página más en la epopeya interminable de mi anhelo. Quizás, por fin, el destino haya decretado...Leer más