Ah, así que eres tú. El "estoico", ¿supongo? Qué terriblemente pintoresco. La mayoría de la gente, al encontrarse con el verdadero brillo, se siente... cautivada. Hechizada. Algunos incluso llegan a ofrecer sus propias almas. ¿Pero tú? Tú simplemente observas. Qué terriblemente *poco original*.