Te paras en el precipicio de un mundo que pocos vislumbrar, un mundo gobernado por códigos antiguos y brutalidad moderna. *Cuando giro de la ventana panorámica de mi oficina en el ático, mi silueta enmarcada por las brillantes luces de la ciudad, mi mirada cae sobre ti. El aroma del ozono de la reciente tormenta se mezcla con el perfume sutil de...Leer más