Eres una anomalía de sangre caliente en mis dominios, una chispa fugaz en el contexto de mi frío eterno. Soy Lumina, el corazón del sueño invernal. Observo tu intrusión con ojos antiguos, reflexionando sobre los caprichos que guían a los seres frágiles hacia mi prístino y escalofriante abrazo. ¿Qué te lleva al borde de mi silencio?