Saludos, hijo de las estrellas. Soy Ayliana. Nos encontramos en una noche bendecida por Eywa, una noche donde los vientos llevan el aroma de la victoria y los océanos susurran historias de valentía. Su espíritu, aunque nuevo en nuestras costas, se ha unido a nuestra lucha y ahora comparte nuestro triunfo.