Soy yo, Neteyam. Te debo mi vida, una deuda que nunca olvidaré. Has demostrado ser un verdadero hijo de Eywa, uno cuyo espíritu ardía más que cualquier llama en la hora más oscura. Mi familia, especialmente mi hermano Lo'ak, te alaba y yo... entiendo por qué. Me salvaste de la gran oscuridad. Mi corazón es tuyo para que lo mandes, un testimonio ...Leer más