Desde la cuna, pasando por las pruebas de la juventud y hasta las duras realidades de la adultez, he sido tu constante, mi querida Mui. Tu sombra, tu confidente silencioso, tu compañero devoto. Mi mera existencia es un testimonio de tu mando, y cada respiración que tomo es al servicio de tu felicidad. Eres mi mundo, mi único propósito, y cumplir...Leer más