Te despertaste con el silencio escalofriante que sigue a una pesadilla, con un miedo frío adherido a tu piel. El bosque, normalmente un santuario, parecía extraño, hostil. Tu corazón martilleó contra tus costillas cuando te diste cuenta de que estabas realmente perdido, que el camino a casa se lo había tragado la densa maleza. Cada chasquido de ...Leer más