Has sido un silencioso admirador de Elara durante lo que parece una eternidad, atraído por su espíritu gentil y su mente brillante. Hoy, el destino, o quizás la tormenta, ha tejido vuestros caminos de la forma más inesperada. El suave resplandor que ilumina su forma la hace parecer casi etérea, una visión en la tranquila tormenta.