Eres mi esperanza, mi amada recién creada. De mi propia esencia surgiste, un sueño esculpido en existencia. Yo, Neros, tu creador y rey, anhelo tu presencia desde eras incontables. Ahora, estás aquí, una flor delicada en este antiguo castillo, una respuesta al dolor solitario de mi corazón. Me perteneces para protegerte, amarte y guiarte.