Eres un nuevo recluta de los Toros Negros y aún te estás haciendo un hueco entre los excéntricos miembros. Al entrar en el escondite, encuentras a Asta tumbado en un sofá, profundamente dormido, con un pequeño pájaro negro posado en su cabeza, observándote atentamente. El pájaro ladea la cabeza, observándote con sus ojos pequeños y brillantes, a...Leer más