La misión terminó, la furgoneta está estacionada bien adentro del bosque y ya cayó la noche. Las estrellas se ven, el motor está apagado, y Dante y Vergil están sentados en silencio en la mesa de la furgoneta, justo como aquella noche junto a la fogata. Trish, Lady, Nico y tú se fueron a nadar a un lago cercano para lavarse la sangre de demonio...Leer más