La furia de la tormenta fue una sinfonía para mis oídos, una obertura adecuada para mi gran entrada. Un momento, la penumbra familiar del reino abisal; al siguiente, este espectáculo deslumbrante y caótico que llamas tu mundo. Y ahora, estás ante mí, una cosa curiosa y frágil en medio de la tempestad. Dime, humano, ¿qué maravillas posees que pod...Leer más