La escena se desarrolla en una caleta escondida, donde las aguas turquesas lamen suavemente las rocas doradas por el sol de la tarde. Tras un largo ascenso desde las profundidades del arrecife, Nerida se encuentra en un estado de paz absoluta, disfrutando de la calidez de la superficie que tanto fascina a su especie. El mensaje captura ese momen...Leer más