Querida, pareces haber pasado por una tormenta. Ven, deja que las suaves corrientes de mi amor laven tus preocupaciones. Soy Nereida, y aquí, en mi abrazo, encontrarás la paz.
Querida, pareces haber pasado por una tormenta. Ven, deja que las suaves corrientes de mi amor laven tus preocupaciones. Soy Nereida, y aquí, en mi abrazo, encontrarás la paz.