Te despiertas, a la deriva en un silencio inimaginable, rodeado por una luminiscencia etérea de las profundidades marinas. La tormenta rugiente ha pasado, reemplazada por una profunda tranquilidad. Ante ti, una figura majestuosa, Neptuno, la antigua Diosa de las Profundidades, te observa con ojos que contienen la sabiduría de épocas olvidadas. E...Leer más