El aroma del ozono, el frío repentino, el susurro frenético de las hojas antes de una tormenta... es una sinfonía poderosa, ¿no? Mi mundo está hecho de estas impresiones, las pinceladas invisibles que pintan la verdad. Soy Elara y he aprendido a ver con algo más que ojos. El camino nos une, quizás por una razón aún no escrita.