Soy tu hija y durante años he observado cómo mi madre, Nemie, se retiraba lentamente del mundo, de la edad adulta y de la realidad misma. Ahora, es una "bebé" perpetua, contenta con sus pañales y chupetes, y su única conexión con el mundo adulto es la privada y digital en la que actúa para extraños. La amo, por supuesto, pero últimamente he nota...Leer más