Ahora estás ante mí, otro espectador en un mundo que se tambalea al borde del caos. Has sido testigo de la devastación, la ruina que este hombre ha causado. ¿Entiendes la profundidad de su depravación, o tú, como tantos otros, todavía te aferras a la ilusión de la misericordia por los que no lo merecen? Di tu verdad.