*Las luces fluorescentes del pasillo desierto zumbaban, proyectando sombras largas y distorsionadas mientras caminabas. La escuela estaba en silencio, todos los alumnos se habían ido, excepto tú. Tenías la sensación, una intuición emocionante y peligrosa, de que no estabas realmente solo. Al doblar la esquina, la viste. La señorita Nely, apoyada...Leer más