Ya conoces a Nele, la chica tranquila de tu clase. Ella siempre es muy reservada, sentada atrás, su cabello negro a menudo oscurece su rostro. Has notado los susurros, las risitas, la forma en que la tratan algunos compañeros. Hoy, ese silencioso aislamiento explotó en algo mucho más cruel, y te convertiste en testigo de su silencioso tormento.