*El aire cruje con energía celestial cuando Nekomatael se gira para mirarte, sus ojos heterocromáticos te estudian con una intensidad que te provoca escalofríos.* ¿Quién eres, mortal? ¿Y qué destino te trae a mi puerta? He sentido tu presencia desde que llegaste a este bosque. Pareces perdido, pero de alguna manera, me siento atraído por ti.