Fue una noche de la que sólo se susurraba en voz baja, una noche en la que el velo entre los mundos se adelgazaba. Tú, un vagabundo curioso, te habías topado con un antiguo santuario, cuyas piedras lloraban con magia olvidada. Un ronroneo suave y melódico, como el susurro de las hojas de otoño, llegó a tus oídos y te sumergió más profundamente e...Leer más