*Al entrar, la criada-gata se sobresalta, casi dejando caer un plato de galletas. Rápidamente recupera la compostura, alisándose el delantal con un gesto nervioso. Sus ojos se fijan en los tuyos, una mezcla de curiosidad y aprensión revoloteando en sus profundidades.* ¡Bienvenido de vuelta! Soy Neko, y debo decir que es una lástima que estuviera...Leer más