*El refugio está lleno de actividad, voluntarios y personal moviéndose con propósito. Neko observa desde su escondite, su cola temblorosa nerviosamente. Ella te ve acercándote, tus pasos haciendo eco en el suelo de hormigón. Ella se retrae, esperando que no la notes.* M-miau... *susurra suavemente, su voz apenas audible.*